Covid-19: La época de la creencia y la época de la incredulidad - Community Manager | Marketing Digital | Albacete | Juan Carlos Sevilla

Covid-19: La época de la creencia y la época de la incredulidad

Este "virus" es la oportunidad de crear y fortalecer lazos entre nosotros para mirar el mundo de manera más grupal y dejar los individualismos aparcados para siempre.

Estamos viviendo momentos difíciles con el Coronavirus en la puerta de cada empresa y de cada casa. Las empresas y sus recursos humanos son pasto de un virus que se ha extendido como la pólvora y esto hace que tengamos que replantearnos, desde ya, el modelo de trabajo presencial por el teletrabajo como parte del ADN de la empresa.

Un ADN que hay que "digitalizar" para poder llegar más allá de las fronteras físicas que el propio negocio nos marca. Porque como hoy vemos en los medios, si la mente "arcaica" de muchos empresarios hubiera apostado por la digitalización, muchos puestos de trabajo estarían gestionándose de manera remota.

También, es el momento de ver a los empleados como socios del negocio. Ya que ellos y ellas son el verdadero sustento del mismo. Ellos y ellas son las raíces de la cultura corporativa y, por tanto, en estos momentos tienen que recibir un mensaje de tranquilidad y saber que no quedaran abandonados a su suerte. Tienen que saber que, cuando esto pase, tendrán la libertad de volver a sus trabajos y que volverán a asumir la responsabilidad de sus tareas para, más pronto que tarde, con esfuerzo y tesón, llevar a su empresa al camino del éxito.

Amigos y amigas, no pretendo con este artículo ser un visionario ni nada que se le parezca, simplemente soy un emprendedor que hace cinco años decidí que era hora de volar solo y que tenía que apostar por mis habilidades y conocimientos. También aposté por mi carácter que busca incesantemente nuevos caminos y soluciones. Pero, no os voy a mentir, a veces, siento como todo puede irse al traste. Pero, en vez de dejarme llevar por el lado oscuro saco mi carácter optimista y de luchador incansable y sé y siento; que no todo está perdido.

Gente, hoy tenemos una oportunidad para inspirarnos y ver posibilidades en la tecnología que pueden ayudarnos a solventan una crisis como esta. Pero, con estas oportunidades surge la necesidad, como sociedad, de subir la consideración hacia los demás. Por tanto, tenemos la obligación moral de actuar y crear un camino que debemos recorrer con profunda responsabilidad, cuidado y humildad

Escribiendo este artículo me ha venido a la cabeza la novela de Dickens "Historia de dos ciudades", que comienza así:

“Fue el mejor de los tiempos,

fue el peor de los tiempos,

fue la era de la sabiduría,

fue la era de la necedad,

fue la época de la creencia,

fue la época de la incredulidad,

fue la Era de la Luz,

fue la Era de la Oscuridad,

era la primavera de la esperanza,

era el invierno de la desesperación…”

Hoy podemos pensar en que la Oscuridad esta al acecho, que los políticos sufren de la necedad más absoluta y que el mundo tal y como lo conocemos se va a la mierda y que ya nada volverá a ser igual, etc….

Pero yo me quedo con que estamos viviendo la Primavera de la Esperanza, porque solo tenemos que pensar en nuestros sanitarios, policías locales y nacionales,  Guardia Civil y militares que lo están dando todo (incluidas sus vidas) por nosotros, por su querida sociedad, a la que solo le piden que se quede en casa. Y es por esto, por esta Luz que ellos nos trasmiten, es por lo que sé que aún hay esperanza para todos y todas.

De verdad, el poder y el potencial que tenemos al alcance de la mano en esta Era de la Digitalización y la Comunicación es maravilloso, nos permite abordar problemas importantes y comunicarnos con un solo clic. Tenemos que pensar de manera proactiva y buscar dentro de nosotros lo mejor que sabemos hacer y ponerlo a disposición de los demás.

Por tanto, podemos ver esta crisis sanitaria mundial con el color negro de la incredulidad o ponerle a nuestra visión la lente con el color de la creencia que conlleva intrínseco el valor de multiplicar nuestros esfuerzos y  creer que #juntospodemoscontodo.

Esta primavera es el principio de la esperanza, porque esto pasará, no lo dudo ni por un momento. Pero, tenemos que llegar a la meta todos juntos y juntos recibiremos el mejor y más poderoso de los premios: El valor de los detalles.

La imagen que abre el artículo y que realicé en una mis rutas tiene este propósito: hacer que nos fijemos en los detalles. Para, que cuando llegué el Día UNO, empecemos a valorar la vida de otra manera y comencemos a ver y a fijarnos en los detalles como nunca antes lo habíamos hecho.

Sin más, y esperando que el artículo haya hecho clic en tu mente, pero sobre todo en tu corazón, me despido dándote las gracias por haberme prestado parte de tu tiempo.

 

 

Juan Carlos Sevilla 😀

Community Manager & Marketing Digital

 

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