Customer Engagement B2B: lo que no se mide en likes - Juan Carlos Sevilla | Interim Manager de Marketing y Ventas

Customer Engagement B2B: lo que no se mide en likes

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Índice

  1. El error de medir el engagement en likes
  2. Dos ejemplos que ilustran el problema
  3. Por qué primero hay que conocer y luego actuar
  4. Imagen y posicionamiento: no es lo mismo
  5. Tres diferencias entre el CE en B2C y en B2B
  6. Cómo el Customer Engagement construye valor de marca
  7. La marca como reductor de tensión
  8. Prácticas que funcionan en cada fase del funnel
  9. Lo que no resuelve el CRM
  10. ¿Engagement o solo contactos?
  11. La reflexión final
  12. En resumen

El error de medir el engagement en likes

Cuando la mayoría de las pymes y organizaciones de mayor tamaño piensan en customer engagement, piensan en likes. En compartidos. En clics. Pero en B2B, eso es ruido. Ruido, del caro. 

Por tanto, el engagement real en entornos empresariales no se mide en interacciones superficiales. Se mide en confianza. En cocreación. En cuántas veces tu cliente te defiende internamente cuando tú no estás. Y eso no lo captura ninguna métrica de redes sociales.

Pero hay algo peor que no medir el engagement real: confundir actividad con estrategiaPublicar no es posicionar. Grabar vídeos no es construir marca. Tener seguidores no es tener relaciones. Y sin embargo, eso es exactamente lo que hacen muchas empresas B2B. Lo veo constantemente cuando entro como interim en departamentos de marketing o ventas: mucha actividad, poca dirección.

Tu público no es un target al que disparar. Es el protagonista de tu proyecto.

Dos ejemplos que ilustran el problema

Déjame contarte dos historias que veo repetirse constantemente. Son composiciones de situaciones reales que he encontrado en distintas empresas.

La clínica de fisioterapia que graba vídeos para nadie

Una clínica de fisioterapia decide «apostar por el marketing digital». Contratan a alguien para grabar vídeos de ejercicios, consejos posturales, explicaciones de lesiones. Publican tres veces por semana. Invierten en edición. Miden visualizaciones.

Seis meses después:

  • 47 seguidores nuevos en Instagram.
  • 2.300 visualizaciones en total.
  • Cero pacientes nuevos atribuibles al contenido.

¿El problema? No conocen a sus pacientes.

No saben qué buscan. No saben qué les preocupa. No saben dónde están. Están creando contenido para un algoritmo, no para personas.

Mientras tanto, en LinkedIn tienen 200 contactos de su zona: médicos de atención primaria, entrenadores personales, responsables de RRHH de empresas locales. Gente que deriva pacientes. Gente que decide.

Pero nunca interactúan con ellos. Nunca comentan sus publicaciones. Nunca les preguntan qué necesitan. Nunca les ofrecen valor personalizado.

Están haciendo «marketing de contenidos» sin hacer engagement.

La empresa de suministros industriales que habla sola

Una empresa de suministros industriales decide que necesita «presencia digital». Crean un canal de YouTube con vídeos de producto: cómo funciona esta válvula, especificaciones de este compresor, ventajas de esta herramienta.

Producción impecable. Inversión considerable. Publicación constante.

Resultado después de un año:

  • 89 suscriptores (la mitad son empleados y familiares).
  • Tiempo medio de visualización: 23 segundos.
  • Leads generados: cero rastreables.

¿El problema? El mismo.

Sus clientes —responsables de compras, jefes de mantenimiento, ingenieros de planta— están en LinkedIn. Publican. Comentan. Preguntan. Buscan proveedores.

Pero esta empresa no está ahí. No comenta. No interactúa. No conoce los nombres de las personas que deciden en sus cuentas objetivo.

Están produciendo contenido para un escaparate vacío mientras ignoran la sala donde ocurren las conversaciones.

Lo que estos ejemplos tienen en común

Lo que hacenLo que deberían hacer
Crear contenido sin conocer a su audiencia Investigar qué necesita su audiencia antes de crear nada
Medir visualizaciones y likes Medir conversaciones, relaciones y oportunidades
Publicar en canales donde no está su cliente Estar donde su cliente busca y decide
Hablar de sí mismos Escuchar, comentar, preguntar, aportar
Esperar que el cliente venga Ir donde está el cliente

El engagement no empieza con un vídeo. Empieza con una pregunta:

¿Sabes quiénes son tus 50 clientes más importantes y qué les quita el sueño?

Si no puedes responder eso, no estás listo para crear contenido. Estás listo para investigar.

Por qué primero hay que conocer y luego actuar

Aquí es donde la teoría nos echa una mano.

Sanz de la Tajada distingue dos tipos de posicionamiento que funcionan de forma secuencial y en un orden fijo:

TipoQué esQué implica
Posicionamiento analítico El resultado de las percepciones manifiestas del público sobre tu empresa, comparada con las que compiten con ella Conocer cómo te ven. Conocer cómo ven a tu competencia. Entender la situación perceptual del mercado.
Posicionamiento estratégico La intención de situar tu marca en una posición determinada, ocupada por la «marca ideal» en la mente del cliente Decidir dónde quieres estar. Diseñar un plan para llegar ahí. Ejecutar.

La clave está en el orden: solo cuando has completado el posicionamiento analítico puedes abordar el estratégico.

Dicho de otra forma: las decisiones se deben apoyar, más que en ningún otro caso, en un conocimiento preciso de la situación perceptual del mercado y de las alternativas de elección viables que aparecen.

Es una de las primeras cosas que hago cuando entro como interim de marketing o ventas en una empresa: antes de tocar nada, antes de proponer nada, entender cómo percibe el mercado a la empresa y a su competencia. Sin ese diagnóstico, cualquier acción es un disparo a ciegas.

Volvamos a los ejemplos

La clínica de fisioterapia se saltó el posicionamiento analítico. No investigó:

  • ¿Cómo la perciben los pacientes o posibles pacientes de su zona de influencia?
  • ¿Qué atributos valoran las empresas cuando contratan servicios de fisioterapia para empleados?
  • ¿Cómo la comparan con otras opciones (otras clínicas, gimnasios con fisio, nada)?

Pasó directamente al «estratégico» (publicar vídeos) sin saber dónde estaba ni adónde quería ir.

La empresa de suministros industriales hizo lo mismo. No investigó:

  • ¿Qué percepción tienen los jefes de mantenimiento u otros decisores de sus proveedores actuales?
  • ¿Qué atributos son decisivos: precio, rapidez, soporte técnico, cercanía?
  • ¿Dónde la sitúan respecto a la competencia?

Publicó vídeos de producto asumiendo que el problema era de visibilidad. Pero el problema era de desconocimiento de su propia posición.

Las preguntas que deberían haberse hecho

Antes de crear un solo contenido, antes de abrir un canal de YouTube, antes de contratar a nadie, estas son las preguntas que hay que examinar para elegir un posicionamiento:

  1. ¿Cuáles son las características distintivas de tu producto o servicio a las que los compradores reaccionan favorablemente?

  2. ¿Cómo son percibidas las diferentes marcas en competencia en relación a esas características distintivas?

  3. ¿Cuál es la mejor opción a ocupar en el segmento teniendo en cuenta las expectativas de los compradores potenciales y las posiciones ya ocupadas por la competencia?

  4. ¿Cuáles son los medios de marketing más apropiados para ocupar y defender esta posición?

Solo después de responder estas preguntas puedes elaborar alternativas viables de posicionamiento que serán percibidas como diferentes y mejores que las de la competencia.

Cuanto más cerca consigas posicionarte del punto ideal, más favorable será la respuesta de los clientes hacia tu marca.

Esto conecta con la base de cualquier plan comercial

Un presupuesto de ventas realista debe responder cuatro preguntas:

  • Qué vender
  • Dónde vender
  • Cuánto vender
  • A qué precio

Estas preguntas no se responden en un despacho. Se responden escuchando.  Escuchando al cliente. Escuchando al mercado. Escuchando incluso a los que no te compraron.

Imagen y posicionamiento: no es lo mismo

Aquí hay un matiz que muchos confunden y que es crítico para entender el engagement B2B.

ConceptoQué es
Imagen de marca Una evocación o representación mental que conforma cada individuo, formada por un cúmulo indeterminado de atributos, cada uno con una importancia relativa que puede variar
Posicionamiento La imagen de una marca comparada con las imágenes de marcas competidoras

La imagen es individual. El posicionamiento es relativo.

Por eso es más apropiado estudiar las marcas a través del posicionamiento que de las imágenes individuales: cuando el cliente evalúa alternativas, lo hace de forma conjunta e, inevitablemente, comparando con el resto de alternativas.

Por qué esto importa en B2B

En B2B, el cliente no te evalúa en el vacío. Te evalúa contra:

  • Tu competencia directa
  • La opción de no hacer nada
  • La opción de hacerlo internamente

La clínica de fisioterapia no compite solo con otras clínicas. Compite con:

  • El gimnasio que ofrece «asesoramiento postural»
  • La mutua que incluye fisioterapia
  • El «ya se me pasará solo»

Si no sabe cómo la perciben frente a todas esas alternativas, no puede posicionarse.

La empresa de suministros no compite solo con otros distribuidores. Compite con:

  • Comprar directamente al fabricante
  • El «ya nos apañaremos con lo que tenemos»
  • Amazon Business

Si no sabe qué la diferencia de todas esas opciones en la mente del jefe de mantenimiento, sus vídeos de producto son ruido.

Las decisiones de posicionamiento son difícilmente modificables

Hay una razón adicional por la que esto importa tanto: el posicionamiento es muy difícil de cambiar.

El proceso de adopción de un determinado posicionamiento en el mercado es largo y complejo. Se basa en las percepciones, actitudes y preferencias de los individuos. Y rectificar significa replantear la esencia de lo que es una marca para el cliente.

Dicho de otra forma: si empiezas mal, arreglarlo cuesta años y mucho dinero.

Por eso las decisiones de posicionamiento son especialmente sensibles:

  • Condicionan gran parte del resto de decisiones de marketing (precio, distribución, comunicación, etc.)

  • Son difícilmente modificables porque se basan en percepciones profundas que no cambian con un nuevo vídeo o una nueva campaña.

La clínica que se posiciona como «la que hace vídeos de ejercicios» tendrá muy difícil reposicionarse como «la clínica de fisioterapia de confianza de pacientes y atletas».

La empresa de suministros que se posiciona como «la que tiene un canal de YouTube con especificaciones técnicas» tendrá muy difícil reposicionarse como «el proveedor que resuelve emergencias a las 3 de la madrugada».

Por tanto, el engagement no es táctico. Es estratégico. Y las decisiones estratégicas tienen consecuencias a largo plazo.

Tres diferencias entre el CE en B2C y en B2B

No es lo mismo vender a un consumidor que vender a una empresa. Y el engagement tampoco funciona igual.

AspectoB2CB2B
Necesidad de CE Opcional, estratégico Obligatorio, estructural
A quién te diriges Individuo Organización + personas que deciden (DMU)
Canales Principalmente digitales Omnicanal: digital + físico

1. En B2B, el engagement no es opcional

En B2C, una marca puede decidir si invierte o no en construir relaciones con sus consumidores. Hay modelos transaccionales que funcionan sin engagement.

En B2B, no.

Muy pocas empresas B2B sobreviven sin desarrollar relaciones con sus clientes estratégicos. La cocreación, la confianza y la continuidad son parte del modelo de negocio.

La clínica de fisioterapia no vende sesiones sueltas. Vende relaciones con derivadores: médicos que confían en ella, empresas que contratan sus servicios para empleados, entrenadores que la recomiendan. Sin esas relaciones, solo le queda competir por precio en Google.

La empresa de suministros industriales no vende productos. Vende continuidad de servicio, resolución de problemas, confianza de que cuando algo falle, habrá una persona al teléfono. Sin esas relaciones, es un catálogo más.

2. No vendes a una persona. Vendes a un sistema.

En B2C conectas con individuos. En B2B conectas con dos dimensiones a la vez:

  • La institucional: la empresa como organización, con sus necesidades, procesos y objetivos.
  • La individual: las personas que representan a esa empresa, con sus criterios, miedos y ambiciones.

A ese grupo de personas se le llama centro de compras o unidad de decisión (DMU). Y diseñar una estrategia de engagement para una DMU es mucho más complejo que para un consumidor individual.

Ejemplo práctico:

Para la clínica de fisioterapia, la DMU de una empresa mediana que podría contratar sus servicios incluye:

RolQué le importa
RRHH Reducir bajas laborales, bienestar del empleado
Financiero Coste por empleado, ROI demostrable
Dirección Imagen de empresa, retención de talento
Empleados Que el servicio sea útil y accesible

Si la clínica solo habla con RRHH y solo le cuenta las técnicas que usa, está ignorando el 75% de la decisión.

3. Lo digital no basta. Necesitas lo físico.

En B2C puedes construir engagement solo con canales digitales: apps, redes sociales, email.

En B2B, especialmente en compras complejas, necesitas combinar lo digital con lo físico:

DigitalFísico
Web, blog, redes Visitas comerciales
Email, newsletters Ferias y eventos
Webinars, podcasts Pilotos y demostraciones
Portales de cliente Reuniones de seguimiento

La empresa de suministros industriales podría tener el mejor canal de YouTube del sector. Pero si no aparece en la feria industrial donde sus clientes buscan proveedores, si no visita las plantas para entender los problemas reales, si no está presente cuando surge la urgencia... el contenido no sirve de nada.

El engagement B2B es omnicanal por necesidad, no por moda.

Cómo el Customer Engagement construye valor de marca

Aquí es donde casi nadie conecta los puntos.

El engagement bien ejecutado no es un gasto de comunicación. Es una inversión directa en el valor de tu marca.

La marca es, sin duda, el activo más importante que tienen muchas compañías. El problema es que es un activo difícil de cuantificar dada su intangibilidad.

Pero podemos descomponerlo. Los cinco pilares básicos del éxito de una marca son:

PilarQué significaQué aporta al clienteQué aporta a la empresa
Fidelidad Repetición de compra y recomendación Seguridad, menor esfuerzo de decisión Ingresos recurrentes, menor coste de adquisición
Notoriedad Que te conozcan y te recuerden Confianza, reducción de riesgo percibido Más oportunidades, justificación de compra
Calidad percibida Que te consideren bueno en lo que haces Satisfacción, menor riesgo Capacidad de premium price
Asociaciones de marca Que te vinculen a ciertos atributos Conexión emocional, identificación Diferenciación, personalidad única
Otros activos Patentes, canales exclusivos, relaciones Barreras de entrada, ventaja competitiva

Todo ello revierte positivamente en el consumidor y en la empresa, de forma que ambos salen beneficiados de la gestión de la marca:

  • Para el cliente: seguridad, satisfacción y menor esfuerzo.
  • Para la empresa: menores esfuerzos de marketing, tasas de fidelidad altas, precios altos, facilidad para extender la marca, apalancamiento comercial y ventaja competitiva clave.

Escuchar tiene impacto directo en la cuenta de resultados

Cuando conoces a tu cliente de verdad:

  • Tu margen mejora (vendes valor, no precio)
  • Tu rotación comercial se optimiza (inviertes donde importa)
  • Tu ROI deja de ser un acto de fe

El engagement real no vive en el CRM. Vive en el EBIT.

Es algo que intento trasladar siempre que trabajo como interim de marketing o ventas: el engagement no es un KPI de comunicación, es un driver de rentabilidad. Si no lo puedes conectar con la cuenta de resultados, algo estás haciendo mal.

Cómo el engagement alimenta cada pilar

Práctica de CE B2BPilar de marca que refuerza
Thought leadership (contenido de valor) Calidad percibida + Asociaciones
Comunidades de expertos Notoriedad + Fidelidad
Cocrear KPI con el cliente Calidad percibida + Fidelidad
Celebrar logros con el cliente Fidelidad + Asociaciones
Facilitar y recompensar referrals Notoriedad + Otros activos

Volvamos a los ejemplos:

La clínica de fisioterapia que comenta publicaciones de médicos locales, que comparte estudios útiles para RRHH, que felicita a empresas de su zona cuando ganan premios de bienestar laboral... está construyendo notoriedad, asociaciones positivas y relaciones que derivarán en negocio.

La empresa de suministros industriales que responde preguntas técnicas en LinkedIn, que comparte casos de éxito con datos reales, que conecta a clientes entre sí para resolver problemas comunes... está construyendo calidad percibida y fidelidad.

El Customer Engagement B2B no es marketing. Es construcción de marca.

La marca como reductor de tensión

Hay una razón profunda por la que el engagement funciona, y tiene que ver con cómo procesamos las decisiones de compra.

El proceso de compra comienza con la conciencia de una necesidad. A partir de ahí, el comprador inicia un proceso de búsqueda de información que puede ser:

TipoQué es
Interna Basada exclusivamente en la memoria del individuo. Es la primera fuente a la que se recurre.
Externa Conformada por elementos ajenos al individuo. Se activa si la información interna no es suficiente.

La búsqueda externa, a su vez, puede ser:

TipoQué es
Activa El comprador decide voluntariamente informarse sobre productos que pueden satisfacer su necesidad
Pasiva El comprador se encuentra con información no solicitada (medios, publicidad)

Después, en función de toda la información recopilada, evalúa las alternativas disponibles y toma la decisión final.

Pero el proceso no termina ahí. La experiencia poscompra queda almacenada en la memoria y jugará un papel muy activo en la siguiente oportunidad de compra, a través de la búsqueda de información interna.

¿Y qué tiene que ver esto con el engagement?

Las marcas funcionan como un elemento que alivia la tensión y el esfuerzo que supone llevar a cabo todo este proceso de decisión una y otra vez.

De hecho, lo ideal para un fabricante es que el comprador potencial ni siquiera se plantee la existencia de otras alternativas, que no busque información y que compre directamente su marca repetidamente, hasta que se haya creado un vínculo inseparable entre comprador y marca, y se convierta en hábito.

El proceso no puede ser más simple ni más rentable para ambos:

  • El comprador se refugia en la marca que conoce, le es familiar y puede ayudarle a satisfacer sus necesidades psicológicas.
  • La marca consigue lealtad y un escudo protector ante la competencia que es muy difícil de romper.

Cuanto mayor es el número de alternativas disponibles y más complejo es tomar una decisión, más rentable es esta simplificación para el individuo.

Aplicado a B2B

En B2B, donde las decisiones son complejas, los riesgos altos y las alternativas múltiples, la marca como reductor de tensión es aún más poderosa.

El jefe de mantenimiento que llama siempre al mismo proveedor cuando hay una emergencia no lo hace porque sea el más barato. Lo hace porque reduce su tensión: sabe que le van a responder, sabe que van a resolver, sabe que no va a quedar mal.

El responsable de RRHH que recomienda siempre la misma clínica de fisioterapia no lo hace porque haya comparado 15 alternativas. Lo hace porque reduce su riesgo: ya sabe que funciona, ya tiene resultados, ya puede defenderlo internamente.

El engagement construye esa familiaridad. Esa confianza. Ese hábito.

Y una vez construido, es muy difícil de romper.

El componente psicológico de la marca

Hay algo más que necesitas entender para hacer engagement efectivo.

La forma en que un comprador «ve» un producto tiene tres componentes:

  • Lo sensorial: lo que se ve, se huele, se toca
  • Lo emocional: las situaciones y vivencias personales asociadas
  • Lo informativo: conocimientos adquiridos sobre el producto y la marca

Estos tres elementos han de satisfacer necesidades, casi siempre más psicológicas que físicas, que pueden ser distintas para cada individuo o segmento.

Sin esa necesidad psicológica previa, que debe ser detectada, la marca no tendría ningún valor y carecería de eficacia comercial.

Algunas de las necesidades psicológicas más habituales:

  • Necesidad de aceptación social
  • Necesidad de reconocimiento/éxito
  • Necesidad de afecto
  • Necesidad de pertenencia a un grupo
  • Necesidad de ser diferente/único
  • Necesidad de reivindicación
  • Necesidad de seguridad

Aplicado a nuestros ejemplos

El responsable de la salud de física o psíquica que contrata servicios de fisioterapia para empleados no busca solo reducir bajas. Busca:

  • Reconocimiento: que Dirección vea que está haciendo bien su trabajo
  • Seguridad: que la decisión no le explote en la cara
  • Pertenencia: que la empresa sea vista como «de las que cuidan a su gente»

El jefe de mantenimiento que elige un proveedor de suministros no busca solo piezas. Busca:

  • Seguridad: que cuando haya una emergencia, alguien responda
  • Reconocimiento: que su planta funcione y él quede bien
  • Reducción de tensión: no tener que evaluar alternativas cada vez

Si la clínica y la empresa de suministros no entienden estas necesidades psicológicas, su contenido será irrelevante. Hablarán de técnicas y especificaciones cuando deberían hablar de tranquilidad y resultados.

Por qué hay tantos posicionamientos como individuos

Aquí viene un matiz importante.

En realidad, habría tantos posicionamientos como individuos. Cada persona percibe la marca de forma diferente según sus necesidades, experiencias y contexto.

Pero como es poco operativo pensar en la individualidad, es más práctico utilizar la segmentación. En este caso, existirán tantas percepciones (y marcas ideales) como segmentos en un mercado.

Esto significa que:

  • La clínica no puede posicionarse igual para médicos derivadores que para responsables de RRHH
  • La empresa de suministros no puede posicionarse igual para jefes de mantenimiento que para directores de compras

Cada segmento tiene su «marca ideal». Y el objetivo del engagement es acercarse lo máximo posible a esa marca ideal para cada segmento relevante.

Prácticas que funcionan en cada fase del funnel

No todo el engagement se hace igual en cada momento de la relación con el cliente. Aquí tienes las prácticas más efectivas organizadas por fase:

TOFU (Top of the Funnel): que te conozcan y te consideren

Objetivo: Que el cliente sepa que existes y te vea como referencia en tu ámbito.

Recuerda: el 70-80% de los compradores B2B investigan por su cuenta antes de contactar con un proveedor. Están en búsqueda activa de información externa. Si no estás en esa investigación, no existes.

PrácticaQué implicaEjemplo clínicaEjemplo suministros
Thought leadership Responde las preguntas que se hacen tus clientes sobre su negocio Artículo: «Cómo reducir las lesiones y el dolor crónico debidas al dolor de espalda» Post: «5 errores en el mantenimiento preventivo que cuestan miles de euros»
Comunidades de expertos Participa donde tus clientes buscan respuestas Grupos de Facebook o LinkedIn de profesionales de la zona Foro de jefes de mantenimiento industrial
Escucha activa Comenta, pregunta, aporta en publicaciones de otros Comentar el post de un médico local sobre prevención Responder dudas técnicas en publicaciones del sector

Pero ojo: estar no significa publicar. Significa participar. Aportar. Escuchar.

El objetivo es convertirte en parte de la información interna del cliente: que cuando piense en «fisioterapia para pacientes y empresas» o «proveedor de suministros industriales de fiar», tu marca aparezca automáticamente en su memoria.

MOFU (Middle of the Funnel): cocrear la solución

Objetivo: Diseñar con el cliente una solución que encaje con sus necesidades y que pueda defender internamente.

PrácticaQué implicaEjemplo clínicaEjemplo suministros
Identificar movilizadores Descubre quién puede «vender» tu solución internamente El responsable de prevención que quiere reducir bajas El jefe de mantenimiento harto de averías
Cocrear la solución Adapta tu propuesta a su realidad Programa de fisioterapia adaptado a horarios y turnos Servicio de entrega urgente con stock dedicado
Definir KPI de éxito juntos Ayuda al cliente a medir el ROI «Mediremos reducción de bajas a los 6 meses» «Mediremos tiempo medio de respuesta ante incidencias»

Un elemento clave: si el movilizador no puede explicar y defender tu solución frente a otros decisores, la venta no avanza. Dale las herramientas para hacerlo.

En la práctica:

La clínica no solo presenta su servicio. Prepara un documento con datos, casos similares y proyección de ahorro para que RRHH pueda presentarlo a Dirección.

La empresa de suministros no solo hace una oferta. Prepara un análisis de coste total de propiedad para que el jefe de mantenimiento pueda justificar el cambio de proveedor ante Compras.

BOFU (Bottom of the Funnel): fidelizar y conseguir referencias

Objetivo: Que el cliente esté satisfecho, repita y te recomiende.

Aquí es donde construyes el hábito y el vínculo inseparable del que hablábamos.

PrácticaQué implicaEjemplo clínicaEjemplo suministros
Celebrar los logros Comunica los éxitos conseguidos «Las bajas por dolor lumbar se redujeron un 34%» «Tiempo de respuesta medio: 47 minutos»
Reforzar al movilizador Haz que quede bien internamente Informe para que X empresa presente resultados a Dirección Caso de éxito conjunto para la memoria anual del cliente
Pedir recomendaciones Hazlo fácil y natural «¿Conoces otras empresas que tengan este problema?» «¿Puedo mencionarte como referencia?»
Recompensar las referencias Incentivos no monetarios Acceso prioritario a nuevos servicios Invitación a eventos exclusivos del sector

Una recomendación en B2B es la máxima expresión de engagement. El cliente no solo está satisfecho. Está poniendo su reputación en juego por ti.

Eso solo ocurre cuando has satisfecho sus necesidades psicológicas profundas: seguridad, reconocimiento, reducción de tensión.

Lo que no resuelve el CRM

Aquí viene la parte que más duele.

Muchas empresas creen que tienen una estrategia de Customer Engagement porque tienen un CRM.

Nada más lejos de la realidad. Un CRM es una herramienta. Sin estrategia, es un programa con licencia anual caro.

Lo que el CRM haceLo que el CRM NO hace
Almacena contactos Decide a quién priorizar
Registra interacciones Diseña la experiencia del cliente
Automatiza emails Genera confianza
Mide aperturas y clics Mide el valor real de la relación

El CRM te dice qué ha pasado. No te dice qué debería pasar.

La clínica de fisioterapia tiene los emails de 200 contactos entre clientes particulares y empresas. Pero si no sabe cuáles son estratégicos, qué necesitan y cómo aportarles valor, esos 200 contactos son solo filas.

La empresa de suministros tiene registradas 5.000 interacciones comerciales. Pero si no sabe cuáles son las 20 cuentas que representan el 80% de su negocio potencial y qué relaciones tiene en cada una, esos datos son ruido.

Una de las primeras cosas que reviso cuando entro como interim de marketing o ventas es precisamente esto: qué hay en el CRM y qué significa realmente. Casi siempre hay muchos datos y poca información. Muchos contactos y pocas relaciones.

La estrategia de engagement la defines tú. El CRM la ejecuta. Si inviertes el orden, tienes datos sin dirección.

¿Engagement o solo contactos?

Hazte estas preguntas:

PreguntaSi la respuesta es no...
¿Conoces la situación perceptual de tu marca frente a la competencia en tu mercado? No tienes posicionamiento analítico. Estás actuando a ciegas.
¿Sabes qué necesidades psicológicas satisface tu marca para cada segmento? Tu contenido es genérico. No conecta.
¿Tus clientes te buscan para resolver dudas de su negocio, aunque no vayas a venderles nada? No eres referencia. Eres proveedor.
¿Sabes quiénes son los movilizadores dentro de tus cuentas clave? No tienes estrategia. Tienes suerte.
¿Tienes definidos los KPI de éxito con tus clientes, o solo los tuyos? No cocreas. Impones.
¿Cuántos clientes te han recomendado en el último año sin que se lo pidieras? No tienes fans. Tienes transacciones.
¿Sabes qué publicaron esta semana tus 10 contactos más estratégicos en LinkedIn? No escuchas. Emites.
¿Tu marca reduce la tensión de decisión de tus clientes o la aumenta? No eres un hábito. Eres una alternativa más.

Si no tienes respuestas claras, no tienes engagement. Tienes contactos.

Y los contactos sin relación son solo filas en una base de datos.

La reflexión final

La clínica de fisioterapia no necesita más vídeos de ejercicios. Necesita:

  • Conocer su posicionamiento analítico: cómo la perciben sus clientes, profesionales del sector, empresas y competencia.
  • Identificar las necesidades psicológicas de cada segmento: qué busca RRHH, qué busca el médico derivador.
  • Construir relaciones con los 50 profesionales que pueden derivarle pacientes.
  • Convertirse en hábito: que cuando alguien piense en «fisioterapia para...», su marca aparezca automáticamente.

La empresa de suministros industriales no necesita más vídeos de producto. Necesita:

  • Conocer su posicionamiento analítico: cómo la perciben jefes de mantenimiento u otros puestos decisores frente a otros proveedores.
  • Identificar las necesidades psicológicas de cada segmento: seguridad, reducción de tensión, reconocimiento.
  • Estar presente en las conversaciones donde sus clientes buscan soluciones.
  • Convertirse en hábito: que cuando haya una emergencia, su teléfono sea el primero que marquen.

El engagement no se construye con contenido. Se construye con conocimiento, relevancia y relaciones.

Y las relaciones empiezan con una decisión muy simple:

Dejar de hablar y empezar a escuchar.

Después de años trabajando como interim de marketing y ventas en empresas B2B, si algo he aprendido es esto:

Las empresas que escuchan antes de actuar son las que construyen relaciones. Las que actúan antes de escuchar construyen ruido.

En resumen

Concepto claveImplicación para el engagement B2B
Posicionamiento analítico antes que estratégico Conoce cómo te perciben antes de actuar
El posicionamiento es comparativo No te evalúan solos; te comparan
Las decisiones de posicionamiento son difícilmente modificables Hazlo bien desde el principio
La marca satisface necesidades psicológicas Habla de lo que les importa, no de ti
La marca reduce la tensión de decisión Conviértete en hábito, no en alternativa
Hay tantos posicionamientos como segmentos Adapta tu engagement a cada público

El Customer Engagement B2B no va de likes. Va de confianza, cocreación y valor de marca.

¿Tienes likes o tienes relaciones?

 ¿Hablamos?

Desde 2014 ayudando a empresas a encontrar la coherencia entre lo que dicen, lo que hacen y lo que invierten.

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