El ciclo que te obliga a dejar de hacer cosas (y por qué tu negocio lo necesita)
La trampa de «estar muy liado»
Llevo desde 2014 trabajando codo a codo con empresas y emprendedores. Y hay una frase que escucho constantemente: «Buf, estoy muy liado. No paro.»
Muchos lo dicen con una mezcla de orgullo y agotamiento. Como si «no parar» fuera sinónimo de que las cosas van bien. Pero no. Estar ocupado no es lo mismo que avanzar.
A lo largo de estos años, he visto negocios que facturan bien y con beneficio, pero sus dueños están quemados. Hacen mil cosas. Apagan fuegos. Corren de un lado a otro. Y cuando les preguntas qué están construyendo a largo plazo… silencio. Porque no hay tiempo para pensar. Solo para hacer. Y ahí está el problema.
El modelo que te obliga a parar y pensar
Hoy quiero compartir contigo un modelo de David Hofmann y John Sumanth, publicado en Harvard Business Review, que me parece brillante por su simplicidad. Se llama «The Continuous Value-Creation Cycle» (El Ciclo Continuo de Creación de Valor). Y su premisa es incómoda pero necesaria:
No puedes crear valor nuevo si no dejas de hacer cosas que ya no aportan.
Suena obvio. Pero casi nadie lo aplica.
Las 3 categorías: Crear, Proteger, PARAR
El modelo propone que revises periódicamente todo lo que haces —tu «portafolio de responsabilidades»— y lo clasifiques en tres categorías:
1. Oportunidades para CREAR valor
Son 1 o 2 cosas. No más Aquí está el foco. Lo que puede marcar la diferencia. Lo que te hace avanzar de verdad.
En mi trabajo con clientes, esto suele ser: lanzar un nuevo servicio, abrir un canal de ventas, desarrollar una estrategia de contenidos que posicione…
Pero si estás haciendo 27 cosas a la vez, ¿cuánta energía te queda para las que realmente importan?
2. Oportunidades para PROTEGER valor
Son las cosas que ya funcionan y que debes mantener. Tu servicio al cliente. Tus procesos que dan resultado. Tu relación con clientes clave. Ese canal que te trae leads de forma constante. No necesitan innovación, necesitan consistencia.
El error aquí es dedicarles más tiempo del necesario o intentar «mejorarlas» constantemente cuando ya funcionan bien. A veces lo mejor que puedes hacer es no tocar lo que funciona.
3. Oportunidades para DEJAR DE HACER
Aquí está la magia. Y el dolor. Son todas esas cosas que haces por inercia:
➜ «Porque siempre se ha hecho así»
➜ «Por si acaso»
➜ «Porque un día funcionó»
➜ «Porque no sé decir que no»
El STOP es la decisión más estratégica que puedes tomar.
Yo lo llamo «limpiar la mochila». Cada cosa que dejas de hacer libera tiempo, energía y recursos para lo que SÍ crea valor. Y te lo digo desde la experiencia: he tenido que soltar proyectos, clientes y hasta servicios que ofrecía. No es fácil. Pero es necesario.
El ciclo en acción
El modelo funciona como un ciclo continuo:
- Revisa tu portafolio de responsabilidades ⬇︎
- Clasifica: ¿Crear valor? ¿Proteger? ¿STOP? ⬇︎
- Enfócate en 1-2 oportunidades de crear valor ⬇︎
- Protege lo que funciona (sin sobreingeniería) ⬇︎
- Establece un nuevo nivel base de rendimiento ⬇︎
- Vuelve a empezar ⬆︎
Es un ciclo, no un evento. No lo haces una vez y te olvidas. Cada trimestre, vuelve a revisar. Porque lo que ayer creaba valor, hoy puede que ya no (no por ti, sino porque en este mundo de los negocios unos inventan y la mayoría se dedican a copiar).
La pregunta incómoda
Voy a hacerte la pregunta que nadie te hace: ¿Qué deberías dejar de hacer HOY? No mañana. No «cuando tenga tiempo». Hoy.
Piénsalo:
- Esa reunión semanal que no aporta nada
- Ese informe que nadie lee
- Esa red social que mantienes «por estar» pero no te trae clientes
- Ese servicio que ofreces, pero que te da más dolores de cabeza que beneficios
- Ese cliente que te consume el 80% de la energía y te aporta el 5% de los ingresos
¿Qué pasaría si simplemente… pararas?
Cómo aplicar el modelo a tu negocio
Te propongo un ejercicio práctico. Es el mismo que hago con mis clientes cuando empezamos a trabajar juntos. Reserva 1 hora. Sin móvil. Sin interrupciones. Y haz esto:
Paso 1: Lista todo lo que haces
Todo. Servicios, tareas, reuniones, canales de comunicación, proyectos, compromisos. No juzgues todavía. Solo lista.
Paso 2: Clasifica cada ítem
Usa estas tres preguntas:
| Pregunta | Categoría |
| ¿Esto puede marcar una diferencia real en mi negocio este año? | CREAR |
| ¿Esto ya funciona y necesito mantenerlo? | PROTEGER |
| ¿Esto lo hago por inercia, miedo o costumbre? | STOP |
Te recomiendo que seas honesto. Aunque duela.
Paso 3: Prioriza
➞ De la categoría CREAR, elige máximo 2 cosas. El resto, aunque duela, baja de prioridad.
➞ De la categoría PROTEGER, identifica qué puedes sistematizar o delegar para que no te consuma.
➞ De la categoría STOP, elige al menos 1 cosa que vas a dejar de hacer esta semana. No el mes que viene. Esta semana.
➞ De la categoría CREAR, elige máximo 2 cosas. El resto, aunque duela, baja de prioridad.
➞ De la categoría PROTEGER, identifica qué puedes sistematizar o delegar para que no te consuma.
➞ De la categoría STOP, elige al menos 1 cosa que vas a dejar de hacer esta semana. No el mes que viene. Esta semana.
Paso 4: Repite cada trimestre
Pon una cita contigo mismo en el calendario. Cada 3 meses, vuelve a hacer este ejercicio. Tu negocio cambia. El mercado cambia. Lo que ayer era «crear valor» hoy puede ser «proteger» o incluso «stop».
La conexión con los 4 pilares
Si leíste mi artículo anterior sobre los 4 pilares de un negocio que vende, fideliza y crece, verás que este modelo encaja perfectamente:
- Para tener una propuesta de valor clara, necesitas foco. No puedes tenerla si haces de todo para todos.
- Para tener una fórmula de beneficio rentable, necesitas dejar de hacer cosas que te cuestan más de lo que te aportan.
- Para optimizar tus recursos clave, necesitas saber dónde concentrarlos.
- Para tener procesos sólidos, necesitas simplificar, no añadir más.
Los 4 pilares necesitan que aprendas a soltar.
Es parte de mi Filosofía 360°: no se trata solo de hacer más marketing. Se trata de construir un negocio que funcione. Y eso a veces significa hacer menos, pero mejor.
La paradoja del crecimiento
Aquí viene la parte contraintuitiva:
Para crecer, a veces hay que hacer menos.
➞ Menos servicios, pero mejor ejecutados.
➞ Menos clientes, pero más rentables.
➞ Menos canales, pero más efectivos.
➞ Menos tareas, pero más estratégicas.
El empresario que intenta estar en todo, acaba no estando en nada. El que elige —y eso significa renunciar— es el que avanza.
La reflexión final
No te estoy pidiendo que dejes de trabajar duro. Te estoy pidiendo que trabajes en lo correcto. Que seas efectivo y eficiente. Y que cada cierto tiempo pares y te preguntes:
- ¿Esto crea valor?
- ¿Esto protege lo que funciona?
- ¿O esto solo me mantiene ocupado?
La ocupación es el enemigo del foco. Y sin foco, no hay estrategia. Solo hay supervivencia.
Tu turno
¿Qué vas a dejar de hacer?
No es una pregunta retórica. Escríbelo. Comprométete. Y si quieres, cuéntamelo. Me encantaría saber qué has decidido soltar y qué, por tanto, has decidido priorizar.
¿Sientes que necesitas ayuda para identificar qué crear, qué proteger y qué soltar en tu negocio?
Desde 2014 ayudando a empresas a encontrar la coherencia entre lo que dicen, lo que hacen y lo que invierten.
Resumen del modelo:
| Categoría | Pregunta clave | Acción |
| CREAR | ¿Puede marcar la diferencia este año? | Foco máximo (1-2 cosas) |
| PROTEGER | ¿Ya funciona bien? | Mantener, sistematizar, delegar |
| STOP | ¿Lo hago por inercia? | Eliminar |
Fuente del modelo: David Hofmann y John Sumanth, Harvard Business Review.